sábado, 1 de diciembre de 2012

Enemigos del amor

- Desamores: Muchas veces nos enamoramos de una persona que no nos corresponde. También sabemos de muchos casos en los que uno de los dos engaña al otro con otra persona. También puede ser que simplemente se haya aprovechado de nuestra inocencia. Este tipo de cosas hacen mucho daño y dejan unas secuelas que tardan en borrarse. Por eso el consejo del siguiente punto.
 
- Mejor solo que mal acompañado: Tener novio o novia no es imprescindible, ni es la panacea de la felicidad. En muchos casos es mejor tener paciencia y esperar a que aparezca una persona verdaderamente valioso a ir volando de flor en flor.
 
- Egoísmo: Cuando pensamos continuamente en los fallos de la otra persona, en lo que no hace bien y en lo que no nos satisface estamos pensando en nosotros mismos. Y estamos convirtiendo a la otra persona en un instrumento a nuestro servicio. Esto suele ser el principio del final del amor.
 
- Puede ser que la persona que amamos le aparezca una enfermedad, un accidente, pierda un trabajo, aparezcan defectos con los que antes no contabamos. Este es el momento clave de nuestro amor. Aquí es donde empieza el amor de verdad. Cuando se apaga el fuego inicial del enamoramiento nace el amor verdadero. No es tan fogoso como el primero pero es mucho más puro y desinteresado.
 
- Regalos: Muchas veces para demostrarle a la otra persona que le queremos caemos en hacerle muchos regalos. Esto pasa también con los padres a los hijos. Muchas veces conseguimos el efecto contrario que es convertirlos en unos caprichosos que terminan por no valorar el esfuerzo que cuestan las cosas y siguen queriendo más.
 
- Amor como relaciones sexuales: Consiste en reducir el amor a una mera relación sexual. Si en una relación buscamos el placer en primer lugar esta relación está condenada al fracaso porque antes o después una de las dos personas encontrará otra que le satisfaga mejor y esta relación se acabará. También nos incapacitará para encontrar un amor verdadero en el futuro ya que podemos crearnos una necesidad de tener relaciones sexuales y el amor sea un poco secundario.

¿Existe mi media naranja?

Muchas personas se pasan la vida buscando su media naranja. Entablan relación con muchas personas pero antes o después lo dejan.
 
¿Por qué?
 
Cuando una persona busca su complemento perfecto está buscando a alguien que le satisfaga en todo lo que a ella le gustaría. Pero el hombre perfecto o la mujer perfecta no existe, y en el caso de que existiera no se enamoraría de una persona que esta pendiente de si misma. Cuando estamos con alguien no tenemos que esforzarnos tanto en cambiarlo como en cambiarnos.
 
Es mucho más fáicl aceptar a una persona tal y como es que intentar convertirlo en la persona ideal que queremos como compañero. En toda relación, ya sea laboral, emocional o de amistad no podemos ir con una lista de los agravios que nos han hecho, ni tampoco con los defectos del otro. También tenemos que tener en cuenta que nosotros no somos perfectos sino que más bien estamos llenos de muchos más defectos de los que nos imáginamos.
 
Por lo tanto el verdadero amor no está tanto en encontrar a la persona perfecta como en aceptar a esa persona tal y como es. Naturalmente esto no quiere decir que no le podamos decir las cosas a mejorar pero debemos tener en cuenta que no debemos centrarnos en esto únicamente.

Sacar lo mejor de cada uno

Debemos entender que hay personas que con las que no congeniamos.  Esto es normal y no pasa nada. Si de cincuenta personas no congeniamos con cinco o seis no hay porque preocuparse. El problema es cuando solamente congeniamos con cinco o seis.

Esto quiere decir que el problema no es tando de los demás como mío. Todos conocemos gente que se es amiga de todos, son líderes naturales la gente los quiere, son agradables, simáticos, se ríen de todo, son atentos y les encanta estar con la gente. No todos tenemos la suerte de ser de esta manera, si somos más individualistas, más tímidos, menos sociales, etc.

No hay porqué preocuparse por que seguro que tenemos otras cualidades que también son bien bonitas. La única conclusión que debemos extraer es que si hay gente a la cual todo el mundo responde es porque en  función de cómo tratemos a las personas estas nos muestran su lado agradable o su lado desagradable.

Muchas veces nos quejamos de que hay gente que nos trata mal y en muchos casos es porque nosotros no somos precisamente simpáticos con ellos. Hay otros casos en los que nos tratan mal porque hay gente que es mala persona pero estos son una minoría.

La lupa y los prismáticos

Todos tenemos una lupa y unos prismáticos. El problema es que no sabemos usarlos. Normalmente usamos las lupa para ver nuestras cosas buenas de forma que quedan mucho más grandes de lo que son en realidad.

En cambio usamos los prismáticos para ver las cosas buenas de los demás, de manera que tendemos a hacerlas mucho más pequeñas de lo que son en realidad.

Para ver las cosas como son en realidad debemos usar los prismáticos para ver nuestras cosas buenas y la lupa para ver las de los demás porque de esta manera veremos las cosas como son en realidad.

Siempre que nos peleamos tenemos la sensación de que tenemos razón y el problema es que la otra persona también piensa que ella tiene razón. Los padres piensan que sus hijos deben obedecerles y los hijos piensan que sus padres no respetan su libertad. Los profesores piensan que sus alumnos no estudian y los alumnos piensan que los profesores exigen demasiado.

En un trabajo en equipo uno piensa que su parte es la más dificil y que la ha hecho mejor que los demás. Sabiendo esto debemos de ser mucho más comprensivos con los demás y más exigentes con nosotros mismos.

La falacia de la libertad


estatua-libertadEsta muy de moda pensar que uno es completamente libre y que puede hacer exactamente lo que se propone. Todos tenemos miles de experiencias en las que se demuestra que esto es falso.

Muchas veces nos hemos propuesto estudiar pero lo hemos abandonado porque nos ha apetecido más otra cosa. También nos hemos propuesto dejar de fumar y no lo hemos conseguido.
Ahorrar un poco de dinero pero lo hemos gastado en esa prenda de ropa que tanto nos gustaba. Nos hemos propuesto llevarnos bien con esa persona pero nos ha sacado de nuestras casillas y le hemos gritado.

Y podríamos poner miles de ejemplos. ¿Porqué no somos plenamente libres? La respuesta es sencilla, somos mucho más débiles de lo que nos pensamos. En cierto modo muchas veces nos dejamos llevar por el estado de humor, la pereza, nuestro carácter agresivo, la ansiedad, los bajones emocionales, los miedos, las fobias, el cansancio, la depresión, etc.

Por lo tanto, si la verdadera libertad consistiera en poder elegir entre un montón de cosas los ricos serían los más libres. Pero lo cierto es que somos más libres en la medida en que conseguimos dominar nuestros

Tipos de amor


queeselamorPodemos hablar de cuatro tipos de amor:

- Enamoramiento: El enamoramiento es una especie de obsesión por la otra persona. Es un grado de atracción por la otra persona que nos hace estar pensando en ella muchas veces durante el día y estar pendiente de ella. Tiene un componente físico que nos produce una sensación de bienestar o de placer. También tiene un componente muy grande atracción sexual por la cual nos vemos atraídos por la belleza tanto física como psicológica de la otra persona. Si buscamos en otras personas solamente el placer sexual acabaremos reduciendo nuestras relaciones a un mero placer físico y nos incapacitaremos para degustar un AMOR verdadero.

- Sentimiento: Es una especie de atracción o deseo que tenemos hacia otras personas que nos producen un buen. Son una especie de lazos que establecemos emocionalmente con otros porque nos resultan simpáticos y nos resulta agradable algo de ellos. También porque compartimos cosas o tenemos puntos en común. Como que nos gustan los cromos, un equipo de fútbol, aficiones, un lugar de procedencia, unas creencias políticas, religiosas, etc.

- Caridad: El amor verdadero consiste en querer el bien del otro. Quererlo NO porque me produce un bien o un placer. Pues esto sería en cierto modo un egoísmo, sino más bien que es desinteresado. Por eso se puede querer a alguien que no nos quiere o que pasa de nosotros.

- Amor a Dios: El amor a Dios es el más complejo de todos pues consiste en amar a quien no vemos. Solamente lo percibimos en el fondo de nuestra alma (conciencia) y aunque es el más complejo es el más puro de todos. Pues los hombres hemos sido creados por Dios para amar a otras criaturas y a Él.