martes, 27 de noviembre de 2012

Rosa mística

En Montichiari, una pequeña localidad ubicada a 20 kms de Brescia (Italia), se haría conocida por una serie de apariciones de la Virgen María en una forma bastante particular de Rosa Mística. Una enfermera llamada Pierina Guilini, presenció en el año de 1947, un fenómeno espiritual que le cambiaría la percepción de las cosas. Esa primavera, la joven enfermera de treinta y siete años, pudo ver la imagen de una mujer con velo blanco y cubierta con una túnica color púrpura. Su pecho estaba atravesado por tres espadas y con su rostro contrito dijo: «Oración penitencia, reparación». Tras esto, desapareció súbitamente, tal como había aparecido.

Sin embargo una segunda aparición tendría lugar ese mismo año 1947, en el hospital donde Pierina trabajaba. Esta vez la imagen ya no llevaba en su pecho las tres espadas sino en su lugar, había tres rosas una blanca, una rosa y una dorada; iba ataviada de un manto blanco inmaculado.

―Por favor, dígame quién es usted ―le preguntó Pierina.

―Soy la madre de Jesús y de todos vosotros ―respondió dulcemente la dulce imagen―. Me ha enviado Nuestro Señor para divulgar la nueva devoción en todos los institutos, comunidades religiosas y sacerdotes. Si me veneran, os prometo que florecerán abundantemente las vocaciones religiosas. Así, os pido que el día 13 de cada mes, se me consagre como fecha Mariana y los doce precedentes sean de preparación para oraciones especiales.
Entonces su rostro se iluminó de alegría y continuó

―El día 13 de julio derramaré sobreabundancia de santidad y gracia sobre quienes me honren. Cada 13 de julio será consagrado como día de la Rosa Mística


En seguida, continuó explicando a la enfermera el significado de las tres espadas clavadas en su pecho:

La primera espada simboliza la perdida de la vocación sacerdotal o religiosa. La segunda, representa el pecado mortal de las personas que consagran a Dios y la tercera, la traición hecha por las personas que se han entregado a la vocación religiosa y la han traicionado, volviéndose así en enemigos de la Iglesia.


También le explicó a Pierina, el simbolismo que existe en cada una de las tres rosas de su segunda aparición:

La blanca es el espíritu de oración, la rosa es el sacrificio de la reparación y la dorada, es el espíritu de penitencia.

El 22 de octubre de 1947, se daría la tercera aparición de la Rosa Mística. Durante la celebración de una ceremonia en la capilla del hospital, en presencia de empleados del hospital de nuevo María como Rosa Mística hizo su aparición, pero sin embargo, fue Pierina quien solamente pudo percatarse de ella en el recinto, aunque todos los asistentes tuvieron la sensación de una presencia extraordinaria allí.

«Mi hijo se ha cansado de tantas ofensas, quiso descargar su justicia, pero yo intervine para mediar por las almas consagradas», dijo en esa tercera aparición.

Pierina agradeció y la aparició de la Rosa Mística le respondió: «Vive de amor al prójimo, amor»

El 16 de noviembre de 1947, se produjo una cuarta aparición. En esa ocasión en una iglesia de Motichiari, tuvo varios testigos. En esa ocasión la Rosa Mística dejó este mensaje: «Mí divino Hijo Jesús y nuestro Señor, hastiado de muchas y graves ofensas que por tantos pecados, quiere desatar un diluvio de castigos... He intercedido para que tenga compasión y pido en desagravio oración y penitencia. Suplico a los sacerdotes que amonesten a los hombres en su liviandad. Regalaré mi gracia para quienes ayuden a expiar esos delitos».
«¿Entonces se nos perdonará?», preguntó a la aparición la vidente. «Así es, en cuanto se las deje de cometer», contestó María Rosa Mística y desapareció.
Hubo una quinta aparición en 22 de noviembre de 1947. Pierina preguntó a María Rosa Mística: ¿Qué hacer para cumplir los deseos de oración y penitencia? Contestó la Virgen: «¡Oración!». Se hizo silencio y continuó: «penitencia significa aceptar las pequeñas cruces diarias, hacer el trabajo cotidiano en un gran espíritu de expiación».

En seguida dijo: «El 8 de diciembre cerca del mediodía vendré de nuevo aquí y será la hora de gracia. Un acontecimiento de grandes y numerosas conversiones de almas totalmente endurecidas en el mal y frías como mármol, tocadas por la divina gracia, serán de nuevo amantes y fieles a Dios».

Luego, en la sexta aparición, el 7 de diciembre del 47, la víspera de su gran y última aparición. La Virgen maría Rosa Mística con un manto blanco, le caía graciosamente de la cabeza un pliegue: a la izquierda lo sostenía un niño y a la derecha una niña.

La Madre de Dios dijo: «Mañana mostraré mi Inmaculado Corazón, tan poco conocido por los hombres!», y prosiguió: «En Fátima propagué la consagración a mi Corazón; aquí en Montichiari, voy a implantar la devoción a Rosa Mística unida a la veneración de mi Inmaculado Corazón.»

Pierina preguntó por los niños que sostenían su manto. María Rosa Mística dijo: «Son Jacinta y Francisco, desde ahora, tus compañeros en todos tus contratiempos. Ellos también sufrieron pese a haber sido niños. Esto deseo: sencillez y bondad, semejante al de estos niños». Extendió sus brazos hacia la tierra a manera de protección y luego dijo al cielo: «Alabado sea el Señor» y así, desapareció.

El 8 de diciembre de 1947, la enfermera Pierina vio a la madre de Dios que dijo: «¡Soy la Inmaculada Concepción! Soy María de las Gracias, llena de Gracia, Madre de mi Divino Hijo Jesucristo. He venido aquí a Montichiari, quiero que me invoquéis y veneréis como Rosa Mística. Al mediodía de todos los 8 de diciembre (fiesta de la Inmaculada Concepción) se debe celebrar la hora de gracia en todo el mundo».

Luego agregó: « Jesús mi Hijo Divino, otorgará su misericordia, y los buenos deben rezar por quienes viven en el pecado. El Papa Pío XII ha de proclamar mi deseo que esta gracia se extienda y conozca por el mundo. El que no pueda asistir a la iglesia y ore en su casa, al mediodía, será tenido en cuenta por mis gracias.»

Entonces mientras mostraba su puro corazón la Rosa Mística dijo: «Este corazón que ama a los hombres, mientras todos ellos lo colma de vituperios. Sí buenos y malos, se unen en oración, este corazón les dará paz y misericordia. Por mediación los buenos alcanzarán a través de mi mediación, la gran misericordia del Señor. En poco tiempo será conocida la grandeza y gracia de esta hora».

Antes de que María Rosa Mística se alejara, Pierina le pidió con gran fervor: "¡Hermosa y amada Madre de Dios, te doy gracias! Bendecidnos a todos». María entonces contestó: «Habrá una sobreabundancia de gracia para todos aquellos hijos que toman a pecho mis deseos y oyen mi voz».

Tras decir estas palabras las apariciones de María Rosa Mística terminaron dejando un mensaje de beatitud.

Los mensajes de María Rosa Mística vienen a ser en estos tiempos de gran tribulación para la Iglesia, un recordatorio para la salvación de los valores religiosos en tiempos de secularización y de auge de doctrinas como el socialismo y el materialismo dialectico´, que niegan la sustancia espiritual del hombre.


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