jueves, 29 de noviembre de 2012

La leyenda del miosotis o No me olvides


fotos-de-miostisEl miosotis o no me olvides, es una hermosa flor de hojas violeta, cuyo nombre científico es Myosotis Sylvatica. Es conocida como la flor del amor desesperado, de los amores eternos y tormentosos. Pese a ser nativa de Nueva Zelanda, se ha extendido por Europa, Asia y América. Según se cuenta, existen distintas versiones de la leyenda, que nos cuentan el origen mítico de esta hermosa planta:

Según la primera, una pareja de enamorados medievales, el caballero y su dama, retozaban a orillas de un rio. De repente el caballero vio una hermosa flor en la orilla y al agacharse a recogerla, a causa del peso de su armadura cayó a las turbulentas aguas. Mientras el caballero se ahogaba le gritó a su dama: "No me olvides" y este es el origen del nombre de esta flor.

Existe otra leyenda de origen persa, que cuenta la historia de un ángel que un día se enamora perdidamente de una hermosa mujer. Las reglas del Paraíso prohibían rotundamente tal comportamiento, razón por la cual el ángel fue expulsado, no sin antes ser condenado a sembrar miosotis por toda la tierra. Al acabar con su labor, subió de nuevo al cielo en compañía de su amada. Al florecer los miosotis, el azul del cielo tiñó las hojas de la planta dándole su color característico.

Hace mucho tiempo, en una comarca pastoril, vivía un matrimonio que llevaba feliz su vida en medio de las labores del campo. Una vez el hombre salió a buscar agua y al pasar cerca a una fuente, escuchó una melodía que llamó su atención, al darse cuenta que una bella mujer era la dueña de la misma, quedó prendado. Las salidas con el pretexto de buscar agua se hicieron cada vez más frecuentes. En cierta ocasión, la consorte siguió a su esposo y sorprendió a los amantes. La engañada esposa, se alejó para siempre, no sin antes lanzar una intrigante maldición: "Tendrán hijos, pero si llegasen a amar a uno por encima de los otros, ese ha de morir sin remedio".

Al pasar el tiempo la pareja tuvo cinco hijos; eran prósperos y felices. Al pasar el tiempo y no ver cumplida la maldición, se olvidaron poco a poco de la misma. Un día de celebración, cada uno de los hijos debía llevar a sus padres un regalo. Una de las hijas, les llevó un poema: era una linda niña rubia de ojos azules. Al sentir los padres que la querían más que a los otros, se desplomó diciendo "No me olviden". Un día al visitar la tumba de la pequeña, los padres la encontraron llena de pequeñas hojas azules como los ojos de la niña. Entonces decidieron esparcir por todo el mundo la flor en memoria de su pequeña hija muerta.


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