jueves, 29 de noviembre de 2012

La ciencia investiga el origen del amor

Siempre que nos preguntamos cuál es el origen del amor, nos encontramos con las distintas preguntas y respuestas. Los sicólogos, dirán que es un fenómeno creado por deseos, ilusiones o frustraciones, etc; los químicos también dirían que es algo parecido a lo que describe Goethe en Las Afinidades Electivas: una extraña interacción de los componentes emocionales de las sustancias corporales. Los filósofos y poetas, serán más prácticos y definirán en un artículo o un poema, la solución al galimatías.

Pues bien, la ciencia al parecer, ha hallado por fin el punto que sería la fuente de esa catarata de sentimientos contradictorios, muchas veces, y que el diccionario define como amor. Tras cotejar distintas investigaciones de universidades de Estados Unidos Canadá y Suiza, los científicos analizaron el sitio exacto del cerebro que genera este extraño sentimiento.

Los hallazgos que ha arrojado la investigación, ubica en el mismo sitio en el que se encuentran las adicciones y los deseos corporales, una par de regiones del cerebro conocidas como ínsula y núcleo estriado. El origen del amor estaría pues íntimamente relacionado con la actividad producida por esta parte del lóbulo temporal y frontal.

Para llevar a cabo este estudio y sus posteriores conclusiones, hubo veinte estudios anteriores en los cuales los individuos analizados se sometieron a escáneres cerebrales para monitorear las reacciones producidas al ser expuestos a imágenes relativas al amor en distintas formas.

Estudios hechos años atrás revelaron que impulsos o emociones humanas como la memorización, el estado anímico, el placer o los cambios de conducta, estaban situados en el sistema límbico; sin embargo este nuevo estudio de 2012, arroja luces sobre la directa actividad de las zonas mencionadas antes: la ínsula y el núcleo estriado serían cruciales en el origen del amor y el deseo pasional.

Dentro de las distintas actividades de esta zona conocida como cuerpo estriado, no solamente se relacionarían con los afectos, sentimientos o representaciones del amor, también estarían ligados a las precepciones placenteras que sentimos, por ejemplo, al probar una comida suculenta, comer un postre o tomar un buen café.

Sin embargo el área específica del núcleo estriado que tiene relación con el origen del amor, es absolutamente independiente del resto de sensaciones que esta produce. Uno de los investigadores ha dicho que «el amor es un sentimiento que tiene mucho de abstracción, por tanto, es complejo y no depende directamente de la presencia física del ser amado».

Anteriormente se creía que el origen del amor se hallaba en la amígdala y el hipocampo cerebral. Sin embargo este descubrimiento aunque haya encontrado el sitio exacto de donde se origina el amor, no explica las sensaciones maravillosas a las que están sometidos los enamorados.

Todas estas evidencias demostrarían el increíble hecho de que cuando nos sentimos enamorados, o que estamos cayendo en este sentimiento, nuestros sentidos se encuentren embriagados por ese aluvión de percepciones, ideas y sentires. El origen del amor en relación con la fisiología cerebral, podría compararse entonces con una especie de droga química del cerebro que nos produce ese estado de ceguera y emoción tan característico del amor.


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