jueves, 29 de noviembre de 2012

Historia de San Valentín


cupido¿Cuál es el origen la celebración anual del amor más difundida a nivel mundial?
Las hipótesis apuntan a la Antigua Roma, donde la gente celebraba cada año un rito honorifico a Cupido, la forma romanizada del dios Eros de la mitología griega. Este dios era un niño travieso que acechaba a sus posibles enamorados, y en el momento menos esperado, lanzaba sus flechas para que así quedasen prendados.

Hay una versión de la historia afirma que la fecha tuvo su origen en las Lupercales. En esta celebración romana, el 15 de febrero, era el día en que grupos de muchachos llamados “luperci”, ascendían al monte Palatino y allí efectuaban un holocausto con algún animal doméstico como un perro o una cabra. Tras la inmolación se untaban la cara con la sangre fresca del animal e inmediatamente se secaban con lana remojada en leche. Entonces hacían un recorrido por un camino determinado, cubiertos únicamente por la piel de la cabra sacrificada y azotando a quienes de atravesaran a su paso. Esta fiesta de marcado carácter dionisiaco tiene orígenes inciertos, y luego tras el paso del tiempo fue tachada de inmoral y decadente.

Otra parte de la leyenda, indica que la fecha se celebra en honor a San Valentín, personaje que vivió durante el mandato del emperador romano Claudio II (270 d.c).

Este era un sacerdote y médico romano que casaba en secreto a las tropas imperiales, pese a que esto estaba estrictamente prohibido por no ser digno de un hombre de armas. Enterado de que era el desafiante hombre un cristiano, el emperador lo hizo acudir a su palacio. Allí Valentín, en lugar de atemorizarse, empezó a intentar persuadir al propio emperador de tomar la nueva religión. Aunque la habilidad para comunicar sus ideas era evidente, Claudio, escuchando los consejos de sus funcionarios, entre ellos Calpurnio, el gobernador romano, le recomendó encarcelarle y torturarle.
Cuando estuvo bajo presidio, un oficial lo retó a que por medio de su religión le devolviese la visión a su hija Julia. El sacerdote aceptando el reto, oró y la muchacha recuperó la vista milagrosamente. Asterius, cual era el nombre del oficial, se impresionó de tal modo, que toda su familia se convirtió al cristianismo. Sin embargo el emperador dejándose llevar por sus consejeros, decidió ejecutarlo y fue condenado a morir bajo pena de decapitación.

Tras la ejecución, Julia, la agradecida hija del oficial romano, hizo un túmulo conmemorativo del noble hombre, adornándolo con rosas a la sombra de un árbol de almendro que sembró al lado de su tumba. Por tal motivo se entregan ese día rosas para demostrarle amor a la pareja, como recuerdo del santo.

San Valentín en la literatura

Durante la Edad Media, algunos bardos como es el caso del inglés Geoffrey Chaucer, revivieron el entusiasmo por la conmemoración. En su poema conocido como El Parlamento de los Pájaros, compuesto expresamente para celebrar la boda real entre Ricardo II de Inglaterra y Ana de Luxemburgo, (un 2 de mayo, fecha de conmemorativa de San Valentín de Génova) el escritor hace una alegoría consistente en equiparar el extraño y hermoso cortejo de las aves con el que tienen los enamorados. Por esta razón, a lo mejor más poética que práctica, sugiere a los amados que esta fecha es la indicada para que se expresen su afecto abiertamente, legitimándola como un mandato de la naturaleza.    

También Shakespeare hace referencia al día de San Valentín en una de sus tragedias. En Hamlet, quien es acosado continuamente por dudas y temores, Ofelia, su enamorada, le dice en la víspera, que se imagine como será el San Valentín. Sin embargo el desenlace de esta historia de amor, no es nada feliz dentro del drama, pues su destino de ambos será la muerte.

Hoy día, la celebración del día de San Valentín, se ha extendido a casi todos los países occidentales, con mayor influencia sobre todo en el norte de Europa: Alemania, Dinamarca, Noruega, Suecia, Inglaterra y Estados Unidos, en donde es tal el entusiasmo por su celebración que se entregan sendos regalos y ofrendas florales.

La tradición se ha arraigado tanto, que en muchos países antes escépticos a la celebración, como Japón, China y Corea, es usual ver parejas de enamorados dándose regalos mutuos por esa fecha. En lugares con estaciones, el 14 de febrero coincide casi con el fin del invierno, por lo que se ve como buen signo su llegada. Como dato curioso justamente sucedió en China una coincidencia en la llegada del 14 de febrero, al mismo tiempo que el Festival de la Primavera en 2010, ya que esto no ocurría en el calendario chino desde 1953 se lo disfrutaron al máximo como símbolo de buena fortuna. En febrero, justo después de las festividades primaverales, se inicia el año nuevo chino.


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