jueves, 29 de noviembre de 2012

El Amor: sobre El Banquete de Platón


PlatonEl amor, este sentimiento tan humano, ha fascinado a pensadores desde la antigüedad como Platón. Según el pensamiento griego de la época, el amor es un dios tan antiguo que no se ha podido hacer una genealogía veraz. Poetas, prosistas y pensadores no llegan a acordar de modo alguno origen o ascendencia. Eros, es solícito con los amantes, pide de ellos toda su abnegación, compromiso y valentía: no se puede concebir amar, sino se está dispuesto a afrontar riesgos u obstáculos sin cuento.

En su diálogo concerniente al amor, Platón sitúa a varios contertulios en un banquete en el que disertan acerca de la naturaleza del amor. Es el más elevado principio moral que rige a los hombres. Phaidros, uno de los contertulios del Banquete, entre los que se encuentra el mismo Sócrates, dice: «Deduzco, pues, que el más augusto y antiguo de todos los dioses es el Amor, quien es capaz de hacer felices y virtuosos a los hombres en vida, e incluso más allá de la muerte».

Por su parte Pausanias, va un poco más lejos, afirmando una teoría del amor en la que es preciso que éste venga de la mano de Venus, que representa el lazo que tiene con lo bello. Aunque existen dos tipos Venus: una antigua, la hija del cielo, sin madre, que es la Venus Celeste o Urania; otra, joven, hija de Dione y Júpiter, la popular diosa. Así, los dos tipos de amores se asocian a cada una de ellas: uno podría decirse vulgar y sensual, que corresponde a los sentidos, en cierto modo vergonzoso; el otro amor, es el que se asocia a lo intelectual que los griegos identificaban con el sexo masculino. En la antigua Grecia era común el homosexualismo como una forma de relacionarse entre intelectuales.

El amor es inherente a todos los seres racionales, por tal motivo, participa en modo activo de la inteligencia humana y sus atributos. Es un sentimiento digno de ser buscado por todos. Sin embargo es necesario para el amante cumplir con ciertos requisitos. La juventud excesiva puede significar un problema, ya que no preverá las consecuencias que el paso del tiempo producirá sobre el cuerpo y el espíritu del amado y para distinguirlo es preciso ser prudentes. También el trato entre los amantes a de estar basado en la honestidad puesto que la idea es hacerse felices mutuamente.

Por su parte el médico Erixímaco acepta de buena manera la distinción que hace Pausanias pero aclara que en el sentimiento del amor participan todos los seres y como este es la armonía y unión de contrarios. Por ejemplo en la medicina, se puede entender el amor como el sentido que restituye las cualidades que influencian el buen del mal temperamento. Las artes del buen médico, por tanto, se caracterizan por su habilidad en restaurar y mantener dicha armonía corporal. Hay amor latente en la música pues esta se compone de armonía de contrarios. Así mismo, dice, es funesto y perverso cuando no se unen los elementos opuestos (hombre y mujer) o si el predominio de uno de ellos hace que cese la armonía.


Después será Aristófanes quien diserte sobre el amor. Todo amor tiene origen en Eros, protector y médico de los hombres que cura las dolencias que evitan la felicidad. En principio existieron tres tipos de naturaleza humana distinta: dos sexos y un tercero andrógino. La tierra produce el elemento femenino y el sol el masculino. Para llegar al cielo a pugnar con los dioses intentaron de ayudarse para escalar. Por ello Zeus, decidió dividirlos en dos y este es el motivo por el que incesantemente están buscando unirse. Por esta razón el recuerdo del cuerpo completo que una vez fueron lleva a que una mujer nacida de otra doble, busque una que se la recuerde; igualmente un hombre nacido de otro doble, buscará unirse a este. Este mito pretende explicar las distintas naturalezas amorosas que existen. En el fondo el anhelo por el otro, es un deseo de retornar a la unidad primigenia que era el ser creado.

Agatón prosigue el diálogo analizando su naturaleza y efectos. El amor es el dios con más dicha. El amor desea la belleza por cuanto no es bello, ya que solo se puede desear lo que no se tiene; tampoco es bueno, por la misma razón, ya que todo lo bello es bueno también. Su discurso es más poético que filosófico.

En resumen este dialogo filosófico nos habla de las distintas facetas del amor. Es un análisis de cómo los griegos veían el amor, y una gran obra del pensamiento occidental. Una visión distinta del amor por uno de los pensadores más influyentes de la historia.


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